Virgen de la Amargura de Morón. Foto de Manuel Romero, Semana Santa de 2019

Artículo escrito por David Toro Ríos, vestidor y florista
Foto de Manuel Romero, Martes Santo de 2019

Podría hablar de muchas maneras y en muchos contextos mi forma de vivir la Cuaresma y la Semana Santa, puesto que para mí todo esto es mucho más que un período del calendario litúrgico y cofrade. Diría que es mi forma de vida, puesto que durante todo el año estoy constantemente preparándome para una nueva Semana Santa, diferente que conocer y vivir.

Tengo la suerte de dedicar gran parte de mi vida a las cofradías desde muchos campos diferentes pero, sobre todo, desde el punto de vista artístico, donde pienso que gracias al arte también nos acercamos más a la figura de Dios y de su santísima Madre, o al menos así lo he sentido siempre.

Mi particular Cuaresma comienza cada año, desde que tengo uso de razón, a los pies del Stmo. Cristo de la Buena Muerte, bien porque es en la hermandad donde he comenzado mis primeras andaduras como cofrade, o bien porque el rito de la Cuaresma lo empiezo cada Miércoles de Ceniza a sus plantas. Desde ese instante, no paro de vivir momentos, vivencias, y enriquecerme de todo lo bueno que me rodea en este bonito tiempo de conversión y de acercamiento a Cristo.

Afortunadamente, el destino me ha puesto muchos puntos de vistas con los que admirar y vivir de forma intensa nuestra Semana Mayor y con la que seguir creciendo como persona y buen cristiano por lo cual doy gracias a Dios y su Santísima Madre de ello

En la actualidad, mi Cuaresma la vivo venerando constantemente la figura de Jesucristo y de María Santísima, como miembro de la junta de gobierno de mi hermandad de la Buena Muerte, donde he aprendido a ser lo que soy como persona, participando durante todo el año en los cultos, trabajando profesionalmente en los exornos florales de las diferentes hermandades, siendo el sirviente de María como vestidor en el rito que se repite varias veces al año para los diferentes cambios de indumentaria.

Cada año que he cumplido, he vivido una Semana Santa diferente. Desde hacer estación de penitencia en mi hermandad como nazareno, monaguillo y acólito, desde el objetivo de una cámara haciendo fotos o, en la actualidad, y desde el año 2017 cuando encontré la que es mi profesión a día de hoy, mi pasión por el mundo floral. Por causas del destino, vivo una Semana Santa que quizás muchos cofrades no conocen. Mientras muchas hermandades hacen sus estaciones de penitencias, yo me encuentro preparando y exornando los pasos de una gran cantidad de hermandades. He tenido la suerte de trabajar estos últimos años con diferentes empresas del arte floral de gran reconocimiento como: Antonio Rivera Diseño Floral en Huelva, Pinsapo Decoración en Córdoba o Añil Arte Floral en Sevilla.

Afortunadamente, el destino me ha puesto muchos puntos de vistas con los que admirar y vivir de forma intensa nuestra Semana Mayor y con la que seguir creciendo como persona y buen cristiano por lo cual doy gracias a Dios y su Santísima Madre de ello.